sábado, 22 de agosto de 2015

Nostalgia

Existen noches de luna llena
en la que tu recuerdo invade mi mente
y la imagen de tu semblante 
recorre las calles auríferas de mi Dorado,
paseándose al rededor de la capital soñadora
y solitaria de recuerdos casi tangibles.

Las constelaciones conspiran en contra mía,
haciéndome ver en estrellas tus ojos
y el volátil viento errante,
juega con el silencio.
El suelo se congela, haciendo
que mis pisadas desconozcan el terreno
por mí creado.

Tu figura en las nubes me abraza
humedeciendo mi piel febril
y tornando la suerte de la
estrella de marte a mi infortunio. 

No pueden dormir mis ojos, 
ojos míos no pueden dormir.