jueves, 30 de abril de 2020

Ceniza estelar

Tú, mi congoja, nexo de mi sistema.
Cometa ajeno que pasea por mis esquinas
junto a mi más oscuro arrepentimiento.
A pesar de las constelaciones
que te separan de mi sol,
te sigo orbitando.

Quisiera dejarte ir, 
a ti, que coincidiste con mi musa 
en aquel espejo de su tocador.
A ti que le regalaste a mis dioses
la octava maravilla de un cuerpo.

Diste a luz un vacío, una nova, una gamma.
Punzadas de un amor deficiente.
Me corté con mis propias estrellas
por accidente mientras pensaba en ti.

Me adherí a las nebulosas,
plasmé mi pesar en un solo género,
quise dar fin a tu paseo asiduo
con la combustión de mis mentiras
y una súper nova propia.

Detuve el eco de tus risas
en el vacío del que me estribo.
Asesiné a mis dioses, despedí a sus maravillas
y dormité bajo la tormenta de polvo estelar y añoro
consecuencia de mi inexperiencia.