miércoles, 1 de diciembre de 2021

Devoción II

        Llevo dos días de fiesta, 
    he archivado mis banalidades
    y me encuentro vecino de la dicha.
Tamborea de emoción mi pecho,
por encontrar tal tesoro arando terreno muerto
y me abraza la fortuna del compartir también
el goce de su brillo con lo común 
y sus trivialidades.

        Celebro a una diosa, sus ángeles 
        y a sus milagros recurrentes al tacto,
        me resulta imposible hastiarme 
        de tan apacible presencia,
muero de ansias por acompañarle 
en su recorrido
por este mundo barbárico.

Rezo a la luna resultar de su agrado, 
escribir poemas en su cabello, 
tener la fortuna de acompañar su tibieza
y lograr, bajo la bendición de mis estrellas
que su sentir corresponda al mío.
        Definitivamente, ya no me siento solo,
el versus ya no existe, al menos no en su compañía,
ahora somos nosotros contra el mundo.

Me ha bañado la fortuna, 
que inmensa alegría pertenecerle. 
Me rindo ante su voluntad
y el goce de ser propiedad suya.


Cuando con ella me encuentro, estamos solos,
                            el resto es un eco de nuestro amor manifestándose.

Invitación

Para: Los ángeles

Me he vuelto víctima de mi privacidad,
El individualismo me contrae
exacerbado de aurora tangente
y recaigo, cada día soy menos mío.

La vulnerabilidad ya no me preocupa
y eso es preocupante. No es como si
en tu viaje tardío no estuvieras a salvo
pero aunque no tenga dios alguno,
rezo porque tú travesía sea segura. 

Espero con euforia el abrazo emocional
y el flagelo de la finidad temporánea
que siempre es un placer experimentar
mientras me adormecen tus caricias.

Te invito a jugar,
juguemos a que este amor sea cada día más puro, más vívido.
Y que así sin darnos cuenta nos veamos sumidos entre la cotidianidad del otro,
haciendo cómodos los silencios y permitiéndonos 
consentirnos con constancia para que olvides el fatalismo 
de las responsabilidades que te puedan atormentar. 

Déjame soñar con ocuparme del aseo de nuestra 
cocina antes de preparar la cena romántica del mes, 
mientras aún tu ausencia me lo permita.
Y báñame con tus ideas seductoras 
y tus  incógnitas constantes sin resolución aparente. 

Hoy, cautivo de los reflejos que tus ojos atrapan de manera egoísta,
volví a rezar que llueva,
pues entre la causalidad
muero de sed de ti.

lunes, 29 de noviembre de 2021

Campaña de las Sabinas

Meditaba entre angustia y desasosiego
tan aturdido por mis ideas que
la realidad cambio de lugares.
caóticas, equivocas, tormento.
Tenía seis meses sin llorar pero
las estrellas me negaron su despedida.

Los ecos me abandonaron
reina silencio rotundo
ya no quiero sentir más.

viernes, 29 de octubre de 2021

Desafecto voluble

     La soledad contraída entre 
los acontecimientos fríos de las 
noches paranormales de otoño 
me hacen tenerte presente, aún 
durante las obras de un universo latente.

 El desvarío de un borracho familiar del este,
            dónde el frío es más prolongado 
            y la gente no camina por despecho,
            me grita y se pierde en su desasosiego: 
            "Uno decide cuan egoísta puede llegar a ser", 
             que los dioses reclaman iracundos ante
            cualquier gesto considerable de interés,
            que evitas la vulnerabilidad

    Pero cuando las estrellas habitan tus ojos
resulta imposible pensar en la volubilidad 
de este sentir mío, devoto de las auroras. 
La infantilidad de los girasoles, retumba
y me asfixia con agresividad, dando razón
a la ausencia de la emoción vecina de mi esternón
cuando tu tacto se aproxima al mío y 
el sacrificio se convierte en una opción
ante tantos adornos y fantasías temporarias.

A pesar del magullo y de mi congoja
    
       te buscaría, resignado de ver reflejar en tus ojos los míos
                y pediría, tal vez, que me recordases muy dentro de ti. 






miércoles, 17 de marzo de 2021

Obertura II

Retumbo con furia, 
las vibraciones son imprudentes.
Los ecos se agravan, me magullan.
La acústica me resulta impertinente,
acaricia mis tímpanos ardientes.
No estoy pidiendo mucho,
me equivoqué de tonalidad.

Incontables, maravillosas composiciones melódicas,
estrellas, sueños, placeres,
algunas lágrimas y un poco de estrés. 
rebosan junto a mis bendiciones.
¿Qué quiero? 
¿Qué me gusta? 

Rezo para que mi mente conserve su sinfonía.
Que los ecos ardan y retumben, junto al verano,
mis entrañas y a narciso.
Que la vibración equivocada no sea un limitante.
Que la repetitividad de un concierto no sea
razón para que se apacigüe la magia.
Y que pueda dirigir estos sentimientos
sin morir en la mitad de la obra.

viernes, 12 de marzo de 2021

Campaña de Mercurio

Hace un tiempo mis combustiones queman menos,
desde la llegada de tu sol se ven opacadas.
La cotidianidad acaricia mis escamas
y me causa confort la idea de tu recurrencia.
                                                                                                        
Tu brillo me recuerda mi mortalidad,
tus estrellas fugaces me llenan de dicha.
Deseo regalarte mis nebulosas,
a pesar de que me quemes sin darte cuenta.

Permíteme calentar tus cuerpos
cuando tus soles se apaguen, 
tornar tus órbitas interplanetarias
y amarte como si pudiese recorrer
el infinito vacío espacial.

No soy perfecto todavía,
me aterra tu inestabilidad limitada,
eres una super nova latente.
Otra galaxia parece innecesaria 
para tus estrellas.

Y a pesar de la dificultad
me entrego a tus agujeros negros,
sé que al pertenecerte
no importa a donde me lleven
nuestros soles brillarán juntos.