domingo, 9 de abril de 2017

Deidades

            Tratáseme como un dios, 
que para mí es usted mar de vida.
y más allá de los confines de su piel
coexisten nuestros amores y conflictos
y el miedo es consumido por lombrices etéreas.

            ¡Oh, querida!
¡Oh, amada mía! La muerte es algo hermoso,
tus claveles me decepcionan, nacieron pisoteados,
ahogados entre cadáveres y pestes, basura.
y asesinaron toda rosa a su alrededor.

            Cuidémonos, 
cuidémonos arraigados por amor.
Amor indefinible, profundo y obscuro,  (febril)                       
que hace de mí caer en delirio celestial.
Fantasías nuestras, retumban en tu almohada.
¡Oh, amada mía! me he caído del balcón.
Y ahora que soy un demonio, 
         mis infiernos arden por ti.