que para mí es usted mar de vida.
y más allá de los confines de su piel
coexisten nuestros amores y conflictos
y el miedo es consumido por lombrices etéreas.
¡Oh, querida!
¡Oh, amada mía! La muerte es algo hermoso,
tus claveles me decepcionan, nacieron pisoteados,
ahogados entre cadáveres y pestes, basura.
y asesinaron toda rosa a su alrededor.
Cuidémonos,
cuidémonos arraigados por amor.
Amor indefinible, profundo y obscuro, (febril)
que hace de mí caer en delirio celestial.
Fantasías nuestras, retumban en tu almohada.
¡Oh, amada mía! me he caído del balcón.
Y ahora que soy un demonio,
mis infiernos arden por ti.