miércoles, 30 de marzo de 2016

Romántica complejidad

  No falta nunca tu semblante en mi memoria,
entorpeciendo mi anárquica ideología.
Arranqué mis costumbres soberbias 
de la poca humanidad que conservaba
y me perdí en aquél raso valle
que rodeaba al mercado cálido
acoplado a nuestra estética de otoño
cuya afinidad inexplicable aún perturba
las reflexivas noches valencianas.

  Mi ego se confunde, llora conmovido
a causa de ligera belleza 
con la que transmutabas tus alrededores
al cantar en tu característico francés.
Mientras que el sol calcinase montañas
y tostase peonías y claveles,
El frío viento nórdico seguirá preguntando
entre susurros cuando se secará
el mar desabrido de esperanza
en el que yace tu corazón ahogado.
y si ¿Algún día seré un poco más correspondiente?
¿o será tu sonrisa por causa mía?



martes, 8 de marzo de 2016

Tiempo de ocio

Conocía del todo tu existencia,
 jugaba con ella como si un de un peón
 se tratara; recuerdo el insomnio
 y el poco juicio que procuraba conservar
  aún pretendiendo poseer más de lo tangible.

No me asustaban tus secretos,
 me exaltaba la idea de surcar esta coincidencia
 tan inexplicable como lo susceptible del humano.
 Preservaba tu inocencia inexistente
 como una reliquia religiosa.
 La sequía de ideológica en tu cabeza
 más que interés me causaba gracia.

No se debe jugar con aquello
 que puede quebrarse fácilmente.
                                                                Cordura tuya, poco celestial.