sábado, 24 de septiembre de 2016

De la falta de inspiración



De tu poesía al cielo nocturno de Caracas,
de mi nostalgia al kiosco de la esquina
que se quedó sin cigarros al mediodía,
o de lo que fuera hasta un escrito
inédito, guardado vergonzosamente
por lo honesto que pudiese llegar a ser.

Hoy por hoy, no hallo inspiración
si no es en tu sonrisa infantil
causada por mis chistes malos
inspirados en el transcurso del día.

Hoy por hoy, ruego a la casualidad
que con la pequeñez de la capital
nos topemos en una tarde pretérita
para que pueda invitarte un café,
otra vez.
                                   

jueves, 22 de septiembre de 2016

A quien le concierna

Reflexionando sobre comportamientos
me hallé en un tren aglomerado,
sin poder dormitar por la falta de oxígeno.
Y aunque carezco de olfato
hiede un poco a mierda,
lo rural atañe nuestra calidad de vida
y los conflictos ya son normales.

El mismo apuro, 
para el mismo retraso,
y el mismo viaje tardío,
la misma propaganda
sobre una patria inerte, 
ignorada por las mismas personas
y la misma carencia de sentido.


Soy el mismo ser vergonzoso 
atrapado en la trama compuesta
por tu impresionismo latente,
y ya luego de tanto no encuentro
como decirte
como gritarte
o hacerte saber
que entre toda esta monotonía 
eres mi pensamiento recurrente favorito.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Si se habla de dioses.

Los pilares del olimpo se desmoronaron
dejando a la soberbia sin techo
en un día lluvioso para los titanes de Athenea. 
Y si sus demonios grecos tuvieron lugar
un poco más allá de tu corazón ingrato,
tienen también un cielo privatizado 
solo para comer niños con privacidad.

Ojalá no se notase el desasosiego,
y los ruiseñores se vieran más seguido. 
Como si la realidad fuera irreal,
como si la crisis valiese un poco mas la pena.
O si el mármol pudiera sostener más imposibilidades.
Al fin y al cabo rezar ya no es un hábito.