Puedes llevarme lejos,
con propuestas frías e indirectas.
Si nada más con sólo agitar tu mirada
sonrío con picardía para aceptar el periplo.
Tosiendo, enfermo y ya cansado
de tanto sentir.
Tus propuestas negligentes
junto a tu inocencia fatua
me hacen sentir un niño perdido.
Tus ojos al norte me llevan
y tus caderas al este.
Perdiéndonos en las calles doradas
de nuestro reino imposible y soñador
lleno de mentiras e ilusiones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario