Eres constelación en mi pantalla nocturna,
difuminada por nubes estelares
que hacen apagar tu reflejo lumínico
y no dejan denotar la belleza de tus formas.
Eres como un cometa al pasear por mi galaxia,
tu presencia es efímera.
Vienes como la luna llena y
de igual manera partes antes del alba.
Sin decir adiós y sin levantar la mirada.
Y tus dudas con bases falsas me causan dolor,
cada palabra es el filo de
la lanza de longinus clavándose en mi alma
y arrancándome la poca fe que me queda
en la felicidad y su existencia.
Felicidad que me diste.
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