lunes, 17 de febrero de 2025

Penitencia

Nunca estoy, no sanan mis heridas.
Medito demasiado, ¿siento demasiado?
Mantengo el mármol, no me hace bien.
El vacio se me derrama, Me resulta repugnante
la sola idea de Artemisa, se agotó mi fé.

La compañía de Photos cálida, me brinda consuelo. 
Pero no puedo rezarle, no soy tan ingrato.
Aún no consigo una deidad que descifre 
mis códigos baldíos. No existe.

La arrogancia de mis palabras
resalta la erosión en mis huesos, no 
se puede evitar la fricción cuando dos 
sentires tienen masa. Me atormentan 
los rasguños, rabia. Nunca acaba 
mi penitencia. Llevo cuatro años sangrando. 

No bastan las ascuas, el viaje
me tornó insaciable y amigo del ocultismo,
Siempre que un perro muerda, sentire confort.
Alguien tomó mi lugar, este templo no me pertenece.

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