La estúpida pregunta que al final nunca podemos evitar hacer, aunque esté disfrazada de broma, es ésa de ’¿cuánto me quieres?’. Es una pregunta estúpida porque nadie te responderá ’poco’ o ’más de lo que me gustaría’ o ’nada en absoluto’. Todo el mundo te dirá que te quiere mucho.
Por eso creo que la pregunta correcta es cómo. La cantidad es algo abstracto pero lógico, medible. Tiene tan poco que ver con el amor que aún no sé qué tranquilidad puede producir que alguien te diga que te quiere mucho. ¿Cuánto es mucho? Eso depende del corazón de cada uno, y todos sabemos que hay gente que tiene un corazón muy pequeño. De la misma forma, tampoco tú sabrías decir cuánto quieres a alguien. ¿Cuánto? 100 millones de besos. 2 miradas. 50 sonrisas. Yo qué sé.Y, en realidad, tampoco importa cuánto te quieran. No en vano, nos enamoramos mucho a lo largo de nuestra vida, y siempre al principio queremos más, y eso nos hace aprender que a veces hay que querer mejor en lugar de más. Lo que sí importa es cómo te quieran. ¿De qué sirve que te quieran mucho si también te hacen llorar mucho?Lo que pasa cuando preguntas a alguien cómo te quiere, es que no saben qué responderte. ¿Cómo te quiero? Mucho. Y tú insistes: no cuánto, cómo. Y dicen: Pues…como la trucha al trucho. O cualquier otra cosa. Decir cantidades es fácil, explicar cosas a veces requiere de más tiempo.Puedes querer a alguien como un tesoro, como un juguete nuevo de Navidad o como algo que creías perdido y de pronto volviste a encontrar. Puedes querer a alguien con ansiedad o con naturalidad, de forma caótica, en todas direcciones o sin dirección alguna. Puedes querer a alguien con alegría o sufriendo, por costumbre o por necesidad. Es fácil explicar cómo quieres a alguien si piensas un poco en ello. No es como responder ’mucho’, por eso no es algo que pueda responderse en el momento, a no ser que ya lo hayas pensado antes. Es importante entender cómo queremos a las personas. Eso nos ayudaría a entender las relaciones que queremos, en las que no dejamos de caer y las que debemos evitar por nuestro propio bien.
Cuando preguntas una vez cómo te quiere alguien, ya no quieres volver al cuánto. Es una pregunta mucho menos estúpida y más ilustrativa. Cuando preguntas a alguien cómo te quiere y te responden te quiero como si fueras todo, no quieres volver a escuchar los ya desgastados mucho.
martes, 7 de abril de 2015
¿Como me quieres?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario