miércoles, 14 de septiembre de 2016

Si se habla de dioses.

Los pilares del olimpo se desmoronaron
dejando a la soberbia sin techo
en un día lluvioso para los titanes de Athenea. 
Y si sus demonios grecos tuvieron lugar
un poco más allá de tu corazón ingrato,
tienen también un cielo privatizado 
solo para comer niños con privacidad.

Ojalá no se notase el desasosiego,
y los ruiseñores se vieran más seguido. 
Como si la realidad fuera irreal,
como si la crisis valiese un poco mas la pena.
O si el mármol pudiera sostener más imposibilidades.
Al fin y al cabo rezar ya no es un hábito.

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