dejando a la soberbia sin techo
en un día lluvioso para los titanes de Athenea.
en un día lluvioso para los titanes de Athenea.
Y si sus demonios grecos tuvieron lugar
un poco más allá de tu corazón ingrato,
un poco más allá de tu corazón ingrato,
tienen también un cielo privatizado
solo para comer niños con privacidad.
Ojalá no se notase el desasosiego,
y los ruiseñores se vieran más seguido.
Como si la realidad fuera irreal,
como si la crisis valiese un poco mas la pena.
O si el mármol pudiera sostener más imposibilidades.
Al fin y al cabo rezar ya no es un hábito.
O si el mármol pudiera sostener más imposibilidades.
Al fin y al cabo rezar ya no es un hábito.
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