me hallé en un tren aglomerado,
sin poder dormitar por la falta de oxígeno.
Y aunque carezco de olfato
hiede un poco a mierda,
lo rural atañe nuestra calidad de vida
y los conflictos ya son normales.
El mismo apuro,
para el mismo retraso,
y el mismo viaje tardío,
la misma propaganda
sobre una patria inerte,
ignorada por las mismas personas
y la misma carencia de sentido.
Soy el mismo ser vergonzoso
atrapado en la trama compuesta
por tu impresionismo latente,
y ya luego de tanto no encuentro
como decirte
como decirte
como gritarte
o hacerte saber
que entre toda esta monotonía
eres mi pensamiento recurrente favorito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario