al igual que sus matices solitarios
y los pájaros cantan
que no existe estrella
que caliente tanto
como tu presencia,
como tus miradas,
o como el tenerte cerca
y que se detenga el fin del mundo.
Los años explotan,
son más efímeros
y aunque no lo aparente
(o lo aparente demasiado)
una parte de mi sistema
se perdió en tu nebulosa.
Y aún
luego de tanto pesar,
de tanta cosa muerta,
de tanta cara triste
y de tanto impedimento
te amo.
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